Por: José C. Nieves Pérez
Entre montañas verdes y tierras cultivadas, se alza la finca de mis sueños, mi morada. Es un lugar donde la naturaleza es la reina, y la paz y la armonía son la ley suprema. Allí vivo con mi familia, mi amor, mi vida, junto a mis tres canes que llenan mi alma de alegría. Cada día es una aventura, una nueva experiencia, en la Finca Los Tres Canes, mi paraíso, mi esencia. Las perritas corretean por el campo y los frutos, disfrutando del sol y los vientos, puros y absolutos. Mientras mi hijo aprende del trabajo y la cosecha, mi madre nos enseña la sabiduría y la dicha. En las noches, el cielo estrellado nos ilumina, y la luna nos baña con su luz celestial, divina. La tranquilidad y el sosiego son nuestro pan diario, en la Finca Los Tres Canes, mi hogar, mi santuario. Así que si algún día te sientes perdido en el camino, ven a visitarnos y deja que te abracen nuestros caninos. Te enseñaremos la belleza de la vida, la verdadera esencia, en la Finca Los Tres Canes, nuestra hoguera, nuestra presencia.